UGT Madrid debe ser refugio para los derechos de las personas LGTBI

Este año 2021, en el día del Orgullo LGTBI, hemos querido poner el foco en la dramática situación que sufren las personas LGTBI en muchos países, donde viven situaciones de persecución, tortura y amenaza, por su identidad u orientación sexual en sus países de origen, viéndose agravada su situación por la pandemia, pues la falta de movilidad que a todos y todas nos ha afectado, ha hecho más dramática aún si cabe su situación.

 Muchas de estas personas se ven forzadas a huir de sus países porque corren peligro cierto de ser detenidas, abusadas, torturadas e incluso asesinadas por sentir, amar o ser, muchas de ellas solicitan protección a España y el Estado español debe ser garante de los derechos humanos.

Estos días en torno al 28 de Junio, estamos llevando a cabo diversos actos para poner en valor la defensa de los derechos humanos de este colectivo, para por un lado, sensibilizar a todos nuestros cuadros, delegados y delegadas de la UGT y por otro para denunciar la situación en la que se encuentran las personas migrantes y refugiadas LGTBI solicitantes de protección internacional.

Hoy en día, pertenecer al colectivo LGTBI es considerado un crimen por la legislación de 69 países dentro de la ONU, en más de 40 estados se restringe su libertad por ley, imponiéndose penas de cárcel por actos que muestren distinta identidad u orientación sexual, en una docena de países las personas transexuales son perseguidas abiertamente, finalmente, en 6 países la violencia institucional ejercida contra el colectivo LGTBI llega a llevar aparejadas condenas de pena de muerte.

También se da en gran medida una persecución social y cultural. Incluso en países con leyes que no penalizan la pertenencia al colectivo LGTBI, la cultura de intransigencia y la anulación contra quien se muestra diferente, desencadena una pesadilla de discriminación continuada, desde el rechazo familiar hasta el acoso y la extorsión. Personas LGTBI abocadas a escapar de la violencia y el miedo, que sufren durante su desesperado éxodo un doble trauma: el que supone huir de tu país, que une en la tierra de las raíces rotas a todos los refugiados del mundo, más el sufrimiento de la persecución por su identidad u orientación sexual. Desarraigo, precariedad, xenofobia y racismo como compañeros de viaje camino de un lugar seguro que no siempre se logra alcanzar.

Pero este acoso al colectivo LGTBI no se circunscribe solo a remotos países, muy cerca de aquí, dentro de la avanzada y vieja Europa, se están produciendo involuciones legislativas que, como en los casos de Polonia y Hungría, suponen un verdadero atentado contra el espíritu de la políticas de la Unión  y de los derechos Humanos.

El retrógrado discurso de la extrema derecha, junto a sus principios básicos de desigualdad, como la secular subordinación de la mujer, suma un mensaje de odio y violencia contra cualquier “anomalía” en su estrecho universo mental, señalando entre sus víctimas a las personas LGTBI y migrantes, poniéndolas en la diana de todo tipo de ataques y persecución. También dentro de nuestro país, estas voces que propugnan una regresión en derechos a oscuras épocas totalitarias, socaban la convivencia y hacen más necesaria que nunca, la unión de todas y todos los demócratas en la tarea común de defender la paz, la igualdad y los derechos fundamentales como base de nuestra sociedad.

Según los sondeos realizados, un 75% de los trabajadores y trabajadoras de España, han presenciado agresiones verbales, comentarios despectivos, insultos o burlas hacia personas LGTBI. El 44% de las personas LGTBI ocultan su identidad u orientación sexual para encontrar trabajo. El 20% de las personas transexuales confiesa haber vivido violencia sexual en el empleo… Estos datos demuestran la existencia de LGTBIfobia en nuestro entorno laboral. Ante esta situación, es preciso implantar protocolos contra el acoso por identidad orientación sexual, pero no es suficiente.

Desde UGT queremos ser Refugio de Derechos para estas personas, que todas las estructuras del sindicato, desde la más alta hasta la menor de las Secciones Sindicales sean un Refugio para las personas LGTBI, queremos ser un lugar seguro, donde expresarse con libertad, trasladarnos sus dificultades y juntos y juntas poder ir erradicando las discriminaciones que también sufren desgraciadamente en nuestro país, en nuestros pueblos, nuestras ciudades y barrios, en nuestros centros de trabajo. Debemos trabajar porque allá donde haya un delegado o delegada de la UGT, este sea un “Refugio”, un “puerto seguro de protección y defensa de derechos de las personas LGTBI.