Reducción del tiempo de trabajo

Mari Carmen Barrera defiende que la jornada laboral de 32 horas semanales mejoraría la salud de las personas trabajadoras y aumentaría su productividad 

La Secretaria de Políticas Europeas de UGT, Mari Carmen Barrera, ha intervenido en la jornada “La negociación colectiva ante los nuevos retos en la Administración Pública” con una ponencia sobre “Dialogo social institucionalizado a nivel europeo y su repercusión en las políticas nacionales”.

Mari Carmen Barrera ha subrayado que “la Unión está avanzando en nuevos mecanismos de gobernanza. Necesitamos más Europa para poder hacer frente a los retos globales sin dependencias de terceros países. Una Europa fuerte, solidaria y competitiva que haga bandera de su pilar social como fuente de cohesión social”. 

“Para ello”, ha explicado, “deberemos analizar, debatir y cuestionarnos, algunos de los dogmas y políticas que han imperado durante los últimos años, ya que es esencial avanzar en un espacio de cogobernanza donde no haya miedos a ceder soberanía para avanzar en cohesión”.

“En este sentido”, ha afirmado, “es clave repensar la política fiscal, la jornada de trabajo, la política exterior, las fórmulas de elección de nuestros dirigentes europeos y cuestionar sin tapujos la fórmula de la gobernanza por medio de la unidad que lastra nuestras decisiones de calado e imposibilita la rapidez de actuación”.

En este sentido, Barrera ha incidido en importancia de la reivindicación del sindicato con respecto a la jornada laboral de 32 horas semanales sin reducción de salario puesto que, “reducir el tiempo de trabajo permitiría, entre otras cosas, mantener el número de empleados asalariados y contratar nuevos empleados y las empresas podrán disponer de trabajadores que producirían lo mismo en menos tiempo, debido a los incrementos de la productividad laboral y la mejora en el desempeño empresarial, como consecuencia de los efectos positivos sobre la salud de los trabajadores, por las nuevas formas de organización del trabajo más eficientes”.

Jornadas más cortas que aumentarían la productividad

“Los cambios en la legislación laboral en España se han doblegado a unas exigencias empresariales que precarizan las condiciones laborales, convirtiendo para ello el tiempo de trabajo en un instrumento de organización productiva”, ha señalado, “las empresas no solo reclaman más horas de trabajo, sino la necesidad también de contar con una plantilla cuya disponibilidad y flexibilidad sea elevada, con los desequilibrios que ello genera en la conciliación de la vida laboral y la vida personal”. 

De hecho, la Secretaria de Políticas Europeas de UGT ha recordado que la Encuesta Europea sobre las Condiciones de Trabajo (2015) revelaba que un 34% de las personas encuestadas no trabajaban el mismo número de horas todos los días, mientras que un 31% no tenía un horario fijo de entrada y salida y hasta un 28% tuvo que realizar jornadas de más de 10 horas una o más veces al mes.

Además, según dato de Contabilidad del INE, el número de personas que realizaron horas extras en 2020 ascendió a un promedio de 731 mil personas, 320 millones de horas de las cuales solamente se remuneró sólo un 47,1%. Una cantidad que se traduciría en la creación de aproximadamente 180 mil puestos de trabajo a jornada completa.

“Sería fundamental un cambio en la legislación nacional sobre el tiempo de trabajo que permitiese un mayor reparto del empleo” ha recalcado.