Los TME se traducen en dolor para miles de trabajadores

Los trastornos musculo esqueléticos de origen laboral se traducen en dolor para miles de trabajadores y trabajadoras en la Comunidad de Madrid

Los principales síntomas de los TME son el dolor, asociado a la inflamación, la pérdida de fuerza y la dificultad o imposibilidad para realizar determinados movimientos supone una elevada pérdida de calidad de vida para quien los sufre.

UGT Madrid ha organizado una Jornada bajo el título TRASTORNOS MUSCULO ESQUELÉTICOS “Trabajos saludable: Relajemos las cargas”. El motivo de realizar esta jornada en estas fechas y haber elegido este título no es casual, sino que responde a que desde el 25 de octubre hasta el 29 se celebra la Semana Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, dedicada por segundo año consecutivo a las dolencias   Trastornos musculo-esqueléticos en el ámbito laboral.

La idea es la de concienciar a las personas en materia de salud laboral, repasar las nuevas políticas o normas legales que hayan surgido al respecto y, sobre todo, garantizar las condiciones adecuadas de salud para las personas trabajadoras en los países de Europa.

Por parte de UGT, con el desarrollo de este tipo de acciones, queremos  acercar más la prevención a todos y todas nuestras delegadas, a las personas trabajadoras y a la sociedad en general, con el objetivo fundamental la reducción de la siniestralidad laboral.

Dirigiendo la actuación sindical a mejorar las condiciones de seguridad y salud de las personas trabajadoras y reducir los índices de siniestralidad, las enfermedades y dolencias de origen laboral en la Comunidad Autónoma.

Los trastornos musculoesqueléticos (TME), son una de las dolencias de origen laboral más habituales. Estos trastornos afectan a millones de personas trabajadoras en toda Europa, a un elevado número de trabajadores y trabajadoras en nuestra Comunidad Autónoma.

Abordar y reducir la incidencia de los trastornos musculoesqueléticos ayudaría a mejorar la vida de las personas trabajadoras pero también redundaría en beneficio de las propias empresas.

Los TME se manifiestan entre la población trabajadora de todos los ámbitos de la actividad económica, ya sea del ámbito público o privado, en la industria, los servicios, la construcción y la agricultura; a cualquier edad, aunque se agravan con la acumulación de los años en una misma profesión o actividad laboral.

Tal y como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trastornos musculoesqueléticos (TME) comprenden más de 150 tipos de trastornos que afectan al sistema locomotor.

Los principales síntomas de los TME son el dolor, asociado a la inflamación, la pérdida de fuerza y la dificultad o imposibilidad para realizar determinados movimientos.

Estas patologías se relacionan principalmente con trabajos que requieren un sobreesfuerzo y una importante actividad física, pero también aparecen en otro tipo de trabajos como consecuencia, por ejemplo, de malas
posturas sostenidas durante largos periodos de tiempo.

Los TME son causados o agravados principalmente por el trabajo y por los efectos del medio ambiente en el que se realiza el trabajo. Los factores físicos, psicosociales, organizativos e individuales pueden contribuir al desarrollo de este tipo de trastornos musculo-esqueléticos.

Desde el Sindicato, preocupados por su elevada incidencia entre la población asalariada, venimos realizando visitas de asesoramiento a empresas y centros de trabajo para sensibilizar sobre una materia preventiva en particular (gestión preventiva, riesgo concreto, etc.).

Los datos lo demuestran. De las 750 visitas y entrevistas sobre TME realizadas por nuestros técnicos y técnicas en el presente año y hasta la fecha, hemos obtenido las siguientes conclusiones en relación con los Trastornos musculo esqueléticos.

Entre los principales factores de riesgo presentes en el puesto de trabajo, destacan, el riesgo de estar de pie o permanecer sentado durante mucho tiempo a lo largo de la jornada de trabajo en el 88 % de las visitas realizadas.

Los movimientos repetitivos como factor de riesgo se detectaron en el 61% y las posturas forzadas un 58 %. Otro factor de riesgo detectado en un elevado porcentaje es la manipulación de cargas (un 48 %), trabajo a un ritmo elevado un 38 %, y las vibraciones un 18 %.

En relación a si se realizan pausas de descanso durante su jornada laboral, el 10 % manifiestan que no se realiza ningún tipo de pausa.

Respecto a la formación de riesgos laborales en relación a los trastornos musculo-esqueléticos, el 5 % no ha recibido ningún tipo de formación al respecto y el 12 % manifiesta que no existen procedimientos de trabajo seguros para evitar estos trastornos-musculo-esqueléticos. Datos muy preocupantes que nos hablan de la necesidad de incrementar las actuaciones preventivas.

Por último, destacar la importancia que tiene, cuando un trabajador o trabajadora sufre una lesión provocada por un TME de origen laboral, que se le reconozca la contingencia como profesional, tanto para una correcta cobertura como para un correcto análisis y para la adopción de medidas preventivas que eviten nuevas lesiones o el agravamiento de las existentes.