En abril, 5 trabajadores perdieron la vida en accidentes laborales

Hoy se han dado a conocer los datos de siniestralidad laboral pertenecientes a la Comunidad Autónoma de Madrid. Durante el pasado mes de abril 5 trabajadores perdieron la vida por accidentes laborales. Cuatro fallecidos eran del sector de servicios y otro del sector de la construcción.

Tenemos que lamentar estos fallecimientos que se suman a los ocurridos a lo largo de los meses. En lo que llevamos de año, en la Comunidad de Madrid, 30 personas han perdido la vida en accidentes laborales.

En el pasado mes de abril, 4 trabajadores (tres de servicios y uno de Construcción) fallecieron por patologías no traumáticas, que son aquellas producidas por derrames cerebrales, infartos y otras causas. El quinto, falleció en un accidente de trabajo de tráfico, o llamado “en misión”.

Analizando las causas de estos fallecimientos durante la jornada de trabajo se observa que la primera causa son los infartos y derrames cerebrales, por lo que es necesario un amplio estudio para conocer exactamente qué ocurre.

Con la publicación y la futura aplicación en las empresas del Criterio Técnico 124/2021 de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social sobre la actuación frente a los riesgos psicosociales en el trabajo, estos factores de riesgos deberían reducir los casos.

Así, de acuerdo a los datos facilitados por el Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo, IRSST correspondientes al mes de abril de 2021 se han producido 6.391 accidentes de trabajo (aumentando un 29% respecto al mes de abril del pasado año), de los que 5.393 accidentes laborales han sido en jornada laboral (un 25,5% más) y 998 accidentes “in itínere, también con un aumento en comparación con el mismo periodo del pasado año, con un incremento de un 51,21%. Estos datos son preocupantes, porque los accidentes laborales en la Comunidad de Madrid están incrementándose fuertemente mes a mes.

Por sectores de actividad económica el de Servicios continúa soportando el mayor número de fallecidos en el trabajo durante este año y respecto a los accidentes laborales graves, 18 accidentes graves en abril, es el sector, que junto con el de Construcción, que este mes ha tenido 8 trabajadores accidentados graves, los que sufren de forma más acusada la siniestralidad laboral.

En este análisis de la siniestralidad de abril debemos destacar por negativo el aumento de los accidentes en la ida y vuelta al trabajo o “in itínere”, con 998 accidentes y que en este mes ha supuesto un 51,21% respecto al mismo periodo del pasado año y que afecta más al colectivo de mujer, que ha sufrido 619 accidentes, frente a los 379 accidentes en el colectivo de hombre debido a la doble jornada, a la falta de conciliación familiar, laboral y personal.

Los datos referidos a los accidentes laborales por la COVID-19 en trabajadores sanitarios y socio-sanitarios, continúan siendo, a nuestro parecer, poco reales, pero es verdad que la vacunación de estos colectivos irá cambiando la siniestralidad debido a la Pandemia. En abril se han producido 127 accidentes laborales debidos al virus Sars-Cov-2.

De todos los datos se desprende que deberíamos aumentar y mejorar las actividades de promoción de la prevención, asesoramiento técnico, vigilancia y control del cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales en general. Además, la precariedad laboral nos puede matar y está detrás de muchos accidentes y las muertes en el trabajo pues las malas condiciones de trabajo pesan en la generación de daños a la salud de los trabajadores y trabajadoras. UGT considera urgente derogar las reformas laborales de forma urgente.

En declaraciones de Susana Huertas Moya, responsable de la Secretaría de Salud Laboral de UGT Madrid,: “estos datos revelan que algo no se está haciendo bien y que las políticas preventivas deben mejorar, pues se incumple la normativa de prevención de riesgos laborales por parte de las empresas, hay mucha externalización de la gestión preventiva que, unida a la precarización de las condiciones de trabajo, entre las que predomina la inestabilidad en el empleo, y la alta temporalidad, hacen que se tambalee la seguridad y salud de los trabajadores y las trabajadoras en sus puestos de trabajo”.

Y añade que: “es necesario reducir de la incidencia de los riesgos psicosociales entre la población trabajadora ya que la primera causa de muerte durante la jornada de trabajo son los infartos y derrames cerebrales, patologías asociadas a este tipo de riesgos laborales. Al mismo tiempo, debe dotarse de mayores recursos a la Inspección de Trabajo para incrementar las actuaciones de oficio en las empresas”.