El cambio en UGT comienza a visibilizarse hoy

El Secretario General de UGT, Cándido Méndez​, ha demandado un cambio “integral” en las estructuras del sindicato para hacer de la organización una “más eficaz, más cercana y más transparente para los trabajadores”.

Cándido Méndez ha realizado estas declaraciones en el acto de clausura de la 2ª Asamblea Confederal Consultiva de UGT, que ha contado con 1.500 delegados de todo el país y que, en esta ocasión, ha centrado su desarrollo en una consulta realizada a “casi 300.000 afiliados” con el fin de en resolver sus problemas sindicales en el día a día.

“El cambio en el sindicato comienza a ser visible a partir del día de hoy. Dicen que pertenecemos al pasado y no nos sabemos adaptar a la actualidad y los nuevos tiempos, pero la Unión General de Trabajadores se fundó como herramienta en la defensa de los derechos de los trabajadores y la dignidad del trabajo y, hoy en día, seguimos defendiendo la redistribución más equitativa de la riqueza colectivamente generada”.

“UGT pertenece al presente y construiremos el futuro. Seguimos luchando por defender herramientas fundamentales como el derecho al trabajo, a la protección social y el ejercicio al derecho de huelga, ahora que nos lo quiere arrebatar. Derechos que son los que nos permiten hoy en día hablar de una sociedad más justa, más igualitaria, más moderna y más productiva que la que había entonces”.

Por tanto, el 2016 va a ser el año del “cambio integral en la estructura del sindicato. Hay que cambiarlo desde abajo. Hemos aprendido en esta crisis que somos un sindicato con estructuras autónomas pero que lo que nos pasa a uno nos pasa a todos. Hay que tener el máximo sentido de pertenencia a UGT y hacer del sindicato una organización más cercana a los trabajadores”.

Un síntoma de una sociedad enferma es criminalizar el derecho fundamental de huelga

El Secretario General de UGT se ha referido a la actual situación económica y del empleo, caracterizada por “una ruptura social y laboral de género y generacional. Que una trabajadora tenga que tener un año natural de 444 días para cobrar lo mismo que un trabajador de su misma ocupación denota una sociedad enferma, al igual que la fragmentación del mercado laboral con los jóvenes, con los trabajadores de edad madura y con los mayores de 55 años, que están en la cuneta”.

Además, ha señalado que otro síntoma de sociedad enferma son “los ataques al derecho de huelga y el procesamiento de los trabajadores por ejercer un derecho fundamental. Se quiere romper con un principio constitucional. Hablar del derecho de huelga es hablar de los piquetes”.

“Estamos muy seguros de las cosas que hacemos. Pero al igual que nadie tiene el patrimonio de la verdad, los medios de comunicación tampoco la tienen. Hay una parte de la enfermedad que puede haber en la palabra sindicato que deriva de los malos hábitos, que hay que corregir y erradicar”.

Por lo tanto, el sindicato “tiene que tener dos exigencias que hay que mantener presente: la eliminación del art. 315.3 del Código Penal, que criminaliza el derecho de huelga, y la derogación de la reforma laboral”.

Nuestra discusión en el AENC tiene que ser de salarios, contratos y derechos

Cándido Méndez se ha referido también a las negociaciones con las organizaciones empresariales para el nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC). “Nuestra discusión no puede ser solo de salarios, tiene que ser de salarios, de contratos y de derechos. Y dentro de los salarios, no nos fijemos solo en cuánto sube el salario, sino también en cómo y en quién impacta de manera positiva y negativa”.

“Tenemos muy presente el IPC porque en cualquiera de las propuestas que aportamos a la mesa hacemos referencia al IPC. Tenemos la idea clara de que al igual que han sido los trabajadores con empleo los que han sacrificado su salario para que se pueda hablar de recuperación, ahora para consolidarla el papel de los salarios y las condiciones laborales tiene que ser muy distinto. Tiene que aumentar el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores”.