UGT manifiesta su estupor, a la vez que reclama controles y dotaciones presupuestarias

Desde UGT MADRID queremos manifestar nuestro estupor por el trato vejatorio e inhumano que han sufrido ancianos de la Residencia los Nogales de la calle Alcobendas, 12 del Barrio de Hortaleza de Madrid.

Desde la Unión General de Trabajadores  reclamamos la inmediata intervención de las administraciones públicas, la Comunidad de Madrid, así como administración de justicia, la fiscalía, para que se investigue con prontitud estos hechos vejatorios que degradan la naturaleza humana, especialmente graves porque se comenten contra personas que están en situación de vulnerabilidad e indefensión.

De nuevo vemos que fallan los mecanismos de control para garantizar un trato correcto a las personas que, por distintas circunstancias, edad o enfermedad, son o necesitan ser atendidas en residencias donde se les tiene que dispensar una atención de calidad y de respeto a la dignidad que toda persona merece.

En este sentido, tenemos que salir al paso de señalar o culpabilizar a los miles de profesionales que prestan sus servicios en las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid. Trabajadores y trabajadoras que realizan una labor profesional, mimada y con vocación de servicio público hacia los usuarios que tienen la necesidad de uso de estos servicios.

Por eso queremos diferenciar, en primer lugar, el comportamiento inhumano de unas personas concretas y que trabajaban en esta residencia con la labor diaria que realizan los trabajadores y trabajadoras de todo este Sector en las residencias de la Comunidad de Madrid. En este sentido, queremos trasladar a los familiares de los residentes un mensaje de tranquilidad.

Ahora bien, por desgracia, una vez más, tenemos que volver a recordar las denuncias que desde la Unión General de Trabajadores hemos realizado en los últimos años en relación con la falta de apoyo, recursos y medios que desde las administraciones se presta para atender a las personas mayores en nuestra sociedad, y en concreto en la Comunidad Autónoma.

La falta de dotaciones presupuestarias suficientes destinadas a la creación de una red de asistencia y de atención a los mayores, atención a la dependencia, la mejora de la calidad de los servicios sanitarios y hospitalarios y la red de residencias, junto a otros factores, entre ellos la degradación de las condiciones de trabajo y vida de los entornos familiares, hace que la atención a nuestros mayores no sea la correcta en términos de calidad asistencial.

Para UGT la responsabilidad de las administraciones públicas va más allá de asegurar recursos humanos y materiales. Además no les exime de establecer los mecanismos de supervisión y control de los centros residenciales de mayores, sean de titularidad pública, concertada o privada.

Tenemos que denunciar la alarmante degradación de las condiciones de trabajo, la falta de personal y los exiguos salarios junto a una política de licitaciones donde prima la oferta más baja, el ahorro, frente a criterios de atención de calidad.

Estamos en tiempo de campañas electorales, tanto generales, como autonómicos y municipales donde sería necesario y conveniente que los partidos políticos que se presentan presenten sus propuestas e iniciativas para afrontar los problemas que, en una sociedad cada vez más vieja, requieren las personas de avanzada edad.